Tras unos meses frenéticos de trabajo, y un increíble movimiento de solidaridad, hemos conseguido cumplir nuestro ambicioso objetivo: finalizar la construcción de nuestras nuevas aulas en Shakinah, en el plazo exigido por el Gobierno keniata.

Cuando a primeros de octubre, recibimos el jarro de agua fría del Ministerio, cerrando el colegio, y exigiendo unas condiciones muy estrictas para que éste fuera reabierto a sus alumnos, pensamos que era necesario poco menos que un milagro para conseguir el objetivo. Pero ese milagro se produjo…y fue posible gracias a la suma de muchos factores, como la increíble solidaridad de toda nuestra gente y sus allegados, incluso donantes anónimos que creyeron en el proyecto, y apostaron por nosotros, la gran profesionalidad de nuestros recursos locales keniatas, que trabajaron sin descanso de lunes a domingo para poder llegar, y el apoyo de todos vosotros, que nunca nos falláis, y nos seguís todos a una, sin desmayo y sin descanso.

Ha sido una camino emocionante e intenso, no exento de problemas que resolver sin demora, pero el resultado final, podemos decir alto y claro, que ha merecido la pena, y en 2020, nuestros 253 niños y niñas de Shakinah, por fin pueden disponer de unas aulas adecuadas para su formación.

Desde AGUA ONG, un millón de gracias a todos los que lo habéis hecho posible.

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